La fotografía de los años 2020 en 6 principios
Fidelidad visual, tensión, la única imagen, metáfora, quién está detrás de las imágenes y por qué — seis principios para la fotografía de hoy, y los dos que hacen que quien mira voltee hacia el artista, no solo hacia el arte.
Atrévete a hacer una pausa.
Atrévete a mirar más de cerca.
Atrévete a entender la esencia de la fotografía.
¿Y si estamos entrando en una era en la que tenemos tiempo para examinar lo que tenemos enfrente? Hablemos de la fotografía de los años 2020, pero olvidemos por un momento la inteligencia artificial generativa, el aprendizaje automático, las cámaras sin lente, las imágenes 3D del Apple Vision Pro, Midjourney, las realidades aumentada y virtual, los NFT y las plataformas de redes sociales que parecen acaparar buena parte de nuestra atención (o debería decir, de nuestro doomscrolling). Prefiero adentrarme en la esencia de capturar un momento, una emoción o un pensamiento dentro de los límites de un encuadre. Para mí hay 6 elementos, y solemos pasar por alto el último.
1 - La fidelidad visual es el primer principio con el que nos topamos. Esperamos que una imagen se vea excepcional, incluso cuando está desenfocada a propósito. Sumergidos como estamos en un océano de imágenes (miles de millones de cámaras, billones de fotos), la exigencia de buena calidad visual se da por sentada.
2 - Luego viene la tensión: una sensación, un pulso, una idea que nos atrapa y no nos suelta. Una expresión facial única, un paisaje pintado con colores espléndidos, una instalación ingeniosa pensada hasta el último detalle, o un collage que entreteje materiales inesperados. Estos elementos “cargan” una imagen y hacen que retenga nuestra atención como un imán.
3 - Si se trata de una serie de imágenes, el artista se asegura de que haya una foto del millón. En el mejor de los casos (con el apoyo adicional de una buena curaduría), las demás fotos suman capas de significado, pero no necesariamente más calidad visual. Annie Ernaux, ganadora del Nobel, abre su libro Los años con “Todas las imágenes desaparecerán”. Y si tienes suerte, esa es la única imagen que recordaremos de una obra, si no es que de toda la carrera del artista (sin presiones). La fotografía es curiosa. Es un arte secuencial en su mayor parte, ya sea que la secuencia la hagamos nosotros, los editores o los curadores, pero al final lo que todos recordamos es esa única imagen.
4 - Si profundizamos, nos encontramos con la metáfora y la hondura. Una imagen que habla un lenguaje que entendemos, pero que no revela todos sus secretos a primera vista, nos jala hacia una inspección más cercana, hacia un diálogo. Piensa en todas las fotos que muestran la espalda de alguien en lugar de su rostro.
¿Terminamos?
Todavía no.
Estos cuatro principios, creo, cubren el 98% de la obra fotográfica que ves hoy (estoy haciendo estimaciones informadas). Pero ¿qué pasa con el 2% restante? ¿Qué hay de los factores que nos hacen mirar no solo el arte, sino al artista?
5 - La pregunta “¿Quién está detrás de las imágenes?” nos empuja hacia el siguiente principio. Puede hacernos detener y considerar: ¿hay suficientes voces representadas? ¿La identidad del artista está entrelazada con su tema: género, lugar, edad, sexo, capacidad, etnia o condición socioeconómica? ¿La diversidad está frente a la cámara o detrás de ella?
6 - El último principio es obvio, y sin embargo suele pasarse por alto. La gente lo siente de inmediato, y podríamos llamarlo “autenticidad”. Es la pregunta del “¿por qué?”, la fuerza que impulsa mi monografía Come Get Your Honey. ¿Por qué elijo contar esta historia en particular? ¿A qué mirada quiero servir? ¿Amplío las interpretaciones de su “sujeto”?
Si consideramos estas preguntas, la fotografía podría alcanzar nuevas profundidades y niveles de calidad nunca vistos. Nos invito, entonces, a no mirar más lejos, sino más hondo. El futuro de la fotografía no está solo frente a la cámara: también está detrás de ella.
Una versión anterior de este ensayo, con cinco principios, se escribió en 2021 para HALLE4, la serie #photography2050 de Deichtorhallen Hamburg; está en el archivo de prensa.